Mostrando entradas con la etiqueta fracaso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fracaso. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de abril de 2010

(No)Ficción

"A ver si este fin" fue su respuesta. Cualquiera la hubiera interpretado como una de esas frases ambiguas que solemos decir cuando no ansiamos algo, por ejemplo, telefonear a alguien: "Sí, sí, nos hablamos...", pero ella no, ella lo tomó como un sí y decidió prepararse para la noche que había deseado por tanto tiempo.
Primero echó un vistazo rápido a su cuerpo. No podía hacer gran cosa por las lonjas y la celulitis, pero sí podía mejorar otras áreas con una simple depilación. Un pedicure no estaría de más y claro, ¿cómo olvidar el vello facial?. Sabía que los detalles hacen la diferencia, por lo que también decidió ponerse un tratamiento en el cabello. Después del baño más minucioso de su vida, pensó que cualquier error con la lencería resultaría fatal, así que puso cuidado en elegir un conjunto juvenil/sensual no muy exagerado. Al término de toda la rutina de belleza, se miró en el espejo y sonrió satisfecha. Ahora sí, nada podría salir mal.
Cuando se reunió con él, se decepcionó un poco al notar que no había nada de especial en su arreglo. Este sentimiento fue alargándose durante toda la noche; tendrían compañía, él salía constantemente a hablar por teléfono, estuvieron solos pocos minutos y durante esos pocos minutos, no pasó absolutamente nada.
Pfffff. Horas después, ya en su cama con su bonita pero intacta ropa y zona depilada y cabello perfecto, pensó que si ni en bandeja de plata la había "tomado", no lo haría nunca.

sábado, 15 de agosto de 2009

De la fotografía

Al fin me di cuenta. Ya tenía varias señales pero decidí ignorarlas. Resolvía que con un poco más de esfuerzo, las fotos me saldrían mejor. Pero no fue así. Cuando estuve en Chiapas tomé varias fotos con mi cámara digital y se perdieron junto con ella. Tomé otras pocas con la cámara de la familia, me llevaba al menos 30 segundos disparar. No podía acomodarla bien, los árboles y objetos se interponían en lo que sería una composición perfecta, no tenía tripié, por más que me alejaba no lograba encuadrar todo, en fin.
Cuando mi papá regresó con las fotos impresas, discretamente separé las mias y las observé por un buen rato. Fuera de foco, el quiosco cortado, contraluz sin intención, fotos completamente olvidables.
Y fue en ese momento cuando dije "definitivamente no sé tomar fotos". Me esfuerzo, lo intento, pero no sale. No tengo esa chispa, esa precisión de los fotógrafos natos. No sólo para abrir y cerrar diafragmas, calcular la luz, etc etc. No soy precisa en los momentos. Se me pasa o me adelanto. Mi indecisión se ve reflejada en mis fotos. Tengo un par de las que estoy orgullosa, pero no porque sean buenas, simplemente porque me traen recuerdos, porque fueron tomadas en un buen día. Como la de Oscar, el saxofonista, o el rastudo andrógino del zócalo.
Es cierto lo que dicen (con enojo y fastidio) los morritos del myspace: ahora resulta que a todo mundo le gusta la foto, todos quieren ser fotógrafos, toman cursos, tienen flickr, etc. Ja, yo también llegué a declararme fan de la fotografía. Y es que sí me gusta, pero acéptolo, no conozco demasiado, apenas si sé usar una cámara análoga y jamás he tomado algún curso por amor al arte.
Hay tanto talento por ahí que es muy difícil declarar a alguien bueno. Malos hay muchísimos, que no quepa duda. Los supuestos aficionados nos vamos quedando en el camino, para que al final sobrevivan aquellos que sienten verdadera pasión, quienes en verdad no pueden vivir sin tomar alguna foto cualquier día.
Lo reconozco, lo acepto y me siento bien con ello: APESTO TOMANDO FOTOS.
Buenas noches

domingo, 21 de junio de 2009

Contraste

Alguna vez, un maestro me enseñó algo que no olvidaré jamás. "El contraste lo es todo, sin él, no veríamos colores, no distinguiríamos formas, todo sería una masa uniforme...".
Bendito contraste entonces. Gracias a estas situaciones tan mierda, puedo darle el justo valor a las cosas. Alegría de corazón por una hermana, miedo e impotencia por la otra, equilibrio por los padres. Y un pinche hoyo negro por ti. Hace poco me dijeron que aunque nada más que tú podría llenar ese "vacío" (lugar tan común que asquea), ahi estaban todos al pie del cañón. Lo sé, lo agradezco, me siento afortunada pero esta necedad me matará. Me aferro cuando sé que debo dejar ir, pero es que he fracasado tantas veces...

domingo, 7 de junio de 2009

Lo peor...

Lo peor no es que hayas mentido, engañado, lastimado, burlado, humillado, ignorado, rechazado, pisoteado, usado, etc. etc.
Lo peor es esta resignación. La decisión de vivir con ese dolor, a veces grande y a veces pequeño, pero siempre presente, dispuesta a no volver más. Eso es lo peor, vivir sabiendo que estás a mi alcance, incluso a mi disposición, pero que no voy a estirar mis brazos para tomarte y tenerte conmigo. Que no voy a pagar el precio de esos pocos días de felicidad a cambio de meses y meses de la chingada. Que por muy optimista que me pintes el panorama, yo ya sé los verdaderos colores de tus palabras.
Que tal vez todos tienen razón al decir que la gente no cambia, y que yo he puesto todas mis energías en pensar que sí, para seguir alimentando esa idea de que algún día estaremos juntos, cuando todas las cosas caigan en su lugar.
Eso es lo peor, que aún después de tanta mierda, te quiero como al principio.

domingo, 24 de mayo de 2009

Encantamiento inútil

Me siento rara. 1/4 borracha, 1/2 pacheca y otro cuarto de nosequé. Pero no! se me hace que es la medicina. Chin! 1 millón de mg de penicilina, tsss. Como dijo mi hermanito, hasta en ese aspecto me jodes la existencia.
De nada ha servido todo este tiempo, y sabes qué? no es tu culpa. Te hiciste bastardo (porque no creo que hayas nacido así) y así te vas a morir. Yo no espero absolutamente nada de ti. Todos esos mensajitos, palabras de amor y demás son irrelevantes. Ya sabes que hasta no ver no creer y mira que ya he visto varios fantasmas... Has perdido la dignidad y sobre todo, la credibilidad, y aún me sigo preocupando por ti. Y contrario a lo que me dicen muchos, me niego a utilizar la vieja técnica del clavo saca clavos. No funcionará. Estoy convencida de que lo único que necesito es tiempo. Todo el tiempo que se me dé la gana gastar pensando en ti! Ni me voy a apresurar, ni me voy a deprimir, ni te voy a buscar ni nada. Simplemente las veces que quiera pensar en ti, las disfrutaré con cerveza en mano y un poco de magia. Una buena plática, risas por los viejos tiempos que nunca regresarán y brindis por lo nuevo que vendrá, que sin mucho esfuerzo será mejor que tú, porque como la única persona que te conoce en todas tus facetas, has caído muy bajo.
Últimamente me la paso escuchando música "electrónica" (por cierto, que pinche nombrecito, pero bueno...). La disfruto al natural pero sólo logro entenderla cuando me como la cereza del pastel. Los sonidos líquidos, esa sensación de flotar, los beats que marcan los movimientos de mi cabeza y mis manos. Todos estos elementos unidos para describir una noche en la pista de baile, con la mente puesta en otras cosas, como la mirada del ser deseado o las ansias de vivir rápido porque se acaba el tiempo (más bien la belleza).
A veces me gustaría ser Dj, o mejor aún, a veces siempre me gustaría ser la inspiración de una de esas melodías con muchos soniditos que salen de la nada, pero que son perfectos, y que mueven mi cuerpo y llevan mi mente lejos lejos, a donde estás tú, un lugar en el que nadie se acuerda de ti.