domingo, 20 de enero de 2013

Curiosidades de domingo

1. Mis papás encontraron brujería cerca de la casa. Muy cerca, diría yo. En su afán por mantener bonito el baldío-bosque que está justo detrás del jardín, mi papá andaba regando el pasto, barriendo las hojas, y removiendo la tierra de algunos arbolillos. En eso andaba cuando su palita, o rastrillo, o no sé que herramienta estaba usando, topara con un frasco de vidrio enterrado a los pies de un árbol. Mi mamá no quiso pensar en brujería y comentó que tal vez era un deseo de año nuevo, que la gente también acostumbra a hacer esas cosas, pero cuál fue su sorpresa cuando abrieron el dichoso frasco y sacaron un envueltito con listones rojos. Quitaron un primer moño, desenvolvieron una tela y encontraron dos moños más, uno blanco y otro rojo. Estos mantenían enrollado un papel con la palabra "LALA" y cinco dibujos dispuestos en zig-zag. No quisieron describir a detalle los dibujos, pero mencionaron un ojo, la frase "oh dios!" y un cuchillo ensangrentado, que por cierto era el último y probablemente el objetivo del hechizo. Un poco desconcertados, miraron el árbol y notaron que también tenía algunas marcas. Destruyeron el papel con agua, rompieron el frasco y aventaron los pedazos "lejos" de la casa. 
Todo esto nos lo contaron en la comida. 

2. Hoy iba a ver a una amiga de la universidad que quiero mucho. No nos juntamos muy seguido, ella ya es mamá y esposa, y yo trabajo como una esclava. En fin, hoy se nos haría echar café cual doñitas, ritual al que todas las amigas verdaderas no pueden faltar, pero el estúpido destino o mi poca pericia al manejar arruinaron nuestro plan. Caí fuerte en un bache, el rin se dobló y a la llanta se le salía el aire irremediablemente. Tuve que cancelarle a Ikerne y mi papá me ayudó a cambiar "el neumático". Fue un bonito momento padre-hija.

3. Fui a costco a comprar dulces pa "la tiendita". También compré abundante fruta y verdura, para mi dieta. No sé cómo explicarlo pero es la primera vez que me siento realmente comprometida a cuidar mi alimentación. Estoy motivada. Claro, apenas va una semana, pero no fue nada mala. Tengo voluntad y puedo controlar mis impulsos. Es chingón ver eso en uno, dan ganas de retomar el control en todos los aspectos posibles. Justo lo que necesitaba.

4. He estado a punto de iniciar otro ciclo de pensamientos obsesivos, esta vez relacionados con cierto muchacho, pero me he ordenado parar, y lo he logrado. Las cosas serían mucho más fáciles si no lo viera todos los días en el trabajo. En fin, sé que puedo y debo darle vuelta a la página.

En resumen, fue un buen domingo. Ahora me voy a skypear con mi francesito. Au revoir.

jueves, 17 de enero de 2013

Auto palmaditas

En mi computadora hay un archivo que se llama "Mi futura carrera de MC". Hoy, que me dieron ganas de terminar unas rimas pendientes, lo abrí para transcribir mis notas. Según yo, sólo tenía como 3 "raps" terminados y me sorprendí mucho al ver que llevo varios más y que encima, uno de ellos está súper cabrón. El asunto del que trata es demasiado íntimo como para subirlo a la interné, pero en verdad, estoy sorprendida! Si fuera un productor me diría "tienes talento", ja.
Bueno, después del auto halago, ahora sí, me voy a escribir lo que me falta...

jueves, 10 de enero de 2013

Deseos importantes

1. Abrir a ese vato.
2. Tomar las medicinas ordenada y constantemente.
3. No lastimar ni avergonzar a mis padres.
4. No avergonzarme a mi misma.
5. Procurar y explotar mi potencial.
6. Ser más discreta con mis asuntos personales.
7. Pasar más tiempo conmigo misma, en silencio y sin evasión.
8. Leer más.
9. Hacer más cosas yo sola.
10. Llevar un registro en video.
11. Perdonarme a mi misma y a los demás.
12. Olvidar esas cosillas insignificantes que han originado pequeños rencores.
13. Cuidar de mi cuerpo.

Pero sin duda lo que más quiero es llegar al fondo del "asunto". ¿Que no puedo dejar ir y porqué? ¿Por qué todas las emociones se transforman en dolor? ¿Por qué no quiero cambiar tanta cosa que me tiene estancada? ¿Por qué me victimizo? ¿Porqué me da miedo estar sola, si antes no me pasaba? O si?

lunes, 3 de septiembre de 2012

Duro y directo

Horas de masacre emocional del peor tipo: familiar. Sin duda, es doloroso que tus propios padres te digan que hiciste todo mal pero vale la pena reflexionar un poco al respecto (también vale la pena ignorar las cosas más hirientes que se dijeron, ya saben, por salud mental). Punto número uno: urge que vuelvan los medicamentos. Rivotril, ven a mi. Punto número dos: aparentemente voy por la vida dando la impresión de que estoy desesperada por amor. Yo digo que no. MMM ok, podría ser. Intentaré cambiar eso. Punto número tres: aún soy ingenua, inocente y tengo muy buen corazón. Ay, mi mamá. Lo que quiso decir es que estoy bien pendeja. Punto número cuatro: debo invertir más tiempo (y dinero) en las cosas verdaderamente importantes como la salud, psicólogos, gimnasio, apariencia personal, etc. TODO ENFOCADO EN MI. Punto número cinco: nunca jamás ofrecer ayuda económica al vato en turno. Punto número seis: toma mucho tiempo conocer a una persona, y mientras no sepas bien qué onda, NO lo involucres en todos y cada uno de los ámbitos en que te desenvuelves. Punto número siete: suena mal, pero es absolutamente cierto y se comprueba hasta que se experimenta, jamás tengas algo que ver con gente que no está a tu nivel. Léase educación, clase social, etc. etc. Punto número ocho: que dice mi papá que no eres un chichifo, sino un limosnero. Punto número nueve: que no se pierda la bonita costumbre de reir ante estos pequeños golpes de la vida. Cambio y fuera.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Obsesión~compulsión

Siento que aún tengo muchas cosas por decir. Pero ¿de qué serviría si no provocan absolutamente nada en ti?

lunes, 6 de agosto de 2012

A mi hijo

Primero decía que sí quería tener hijos, luego que no. Ahora que tengo 25 años, una edad digamos "adecuada" para tomar más en serio esa clase de decisiones, no sé qué pensar. Desde que mi hermana y algunas amigas se casaron, no he parado de pedirles, a la menor provocación, que me den un sobrino. Un humanito al cual comprarle ropa y zapatos el triple de adorables que los de tamaño normal. Un cabezón babeante y alegre, sin prejuicios ni miedos ni odios ni tristezas. Un genio potencial. Eso me llevó a pensar que tal vez, sólo tal vez, realmente me gusten los bebés. Quizá hasta podría tener el mío, y algún lejano día, cuando ya sea grande y autosuficiente, mostrarle esta "carta".
Querido hijo: Siempre quise que fueras niño. Las niñas la verdad no me caen muy bien, y además dicen que los hombres siempre son más apegados a las mamás. Sabes? todos los adultos se la pasan diciendo que ser papá es lo mejor del mundo, pero no les creas. Con el tiempo descubrirás que mienten a cada oportunidad. Y no es que no te quiera, al contrario, seguramente serás lo más preciado que haya en mi vida, pero ¿te das cuenta a dónde veniste a parar? Tienes una mamá muy inestable. Perdóname, pero tu presencia no cambió eso, más bien lo acentuó. Los miedos que tienen todos los padres primerizos se vuelven extremos por mi caguengue naturaleza. Y aunque siempre me ha gustado pensar que podría ser una mamá muy relajada, no descartes la palabra "sobreprotección" de tu vocabulario. Ay hijito, ¿qué tal si sales malo para la escuela? no, no, ya me adelanté mucho. ¿Qué tal si no quieres hablar, si no puedes avisar cuando quieras ir al baño, si tu caminar torpe nunca se compone? ¿qué pasaría si naces con alguna enfermedad? De entrada, tu llegada al mundo va a ser más traumática de lo normal, pues los partos naturales están descartados para mi. Un señor con un cuchillo me va a abrir la panza y te va a sacar aunque tú te resistas con todas tus fuerzas. Y quién sabe si te veré con ojos de amor cuando te muestren ante mi lleno de sangre y otros fluidos de dudosa composición, será hasta que te limpien y encobijen que tendremos nuestro primer momento a solas, y ya me veo intentando cargarte torpemente para que no se te lastime la mollera. Pasado el primer encuentro, tu papá y yo, si es que no resulta un pelmazo, haremos nuestro mejor esfuerzo porque tengas una vida feliz. Y comenzará el difícil proceso de educarte, alimentarte y crearte hábitos. ¿Sabías que tu mami es adicta al azúcar? ¿sabías que la lechuga es la única verdura que consumo con cierta regularidad? ¿sabías que mi comida favorita son las hamburguesas acompañadas de una malteada? ¿Cómo alimentarte sanamente cuando yo soy una versión moderada de Homero Simpson? Ah, por cierto, nunca me interesó aprender a cocinar. De ahí que todas las noches comas quesadillas. Ay, bebé, ¿qué va a pasar si eres gordito? Yo, definitivamente, no quiero que sufras, y déjame decirte de una vez que la gente gorda sufre más que cualquiera. Esa es una verdad U-NI-VER-SAL, y aunque yo trate de ocultarla con palabras cariñosas y apodos chistositos, algo dentro de ti no te permitirá sentirte bien. Y yo puedo ser como mi papá, o sea tu abuelo, y recordarte todos los días que cuando dejes de estar gordito estarás más bonito, o puedo ser como mi mamá, tu abuela, y defenderte de los que te atacan, dejarte comer lo que quieras para que te sientas libre. Como sea, ya lo veo venir, en el futuro me culparás de tus traumas, asi que la opción que elija es lo de menos. Y cuando entres a la escuela, no podré evitar molestarme si no sacas diez. Y es que, ¿cómo no vas a poder, si yo pude? Prepárate para la presión. Me agobia escribir todo esto y pensar en los cientos y cientos de detalles que estoy omitiendo. Por ejemplo, ¿qué va a pasar cuando me preguntes por las drogas y yo tenga que contarte que fui una ferviente consumidora durante algunos años? ¿Serás más razonable que yo u optarás por la rebeldía? ¿Sentiré igual de feo que mi mamá el día que encontró mis pipas cuando encuentre las tuyas? ¿Me asomaré por la ventana, como lo hizo mi papá, al verte salir luego de oler la marihuana en tu cuarto? ¿Cómo hacerte entender que eso es malo cuando yo lo hice durante tanto tiempo? ¿Qué ejemplos te voy a dar? ¿Con qué calidad moral podré educarte? ¿Serás cariñoso y noble con los que te rodean o serás más bien burloncito como tu madre? ¿Podré darte ejemplos de sano amor y fidelidad mientras intento perdonarme por tantos errores cometidos? ¿Serás una persona de bien? Y si no lo eres, ¿es culpa mía? Lo siento mucho, hijo, te lo digo desde ahorita. Por favor perdóname si soy una mala madre. Que mi PREocupación sea una prueba de lo mucho que medité antes de traerte a este mundo para amarte a pesar de mi desastrosa personalidad. Pase lo que pase, acá te espero. Con mucho mucho amor e innegable angustia, Tu mamá.